Balenciaga tiene sus raíces en el lejano año 1917, cuando el sastre español Cristóbal Balenciaga abría su boutique en San Sebastián. En poco tiempo conquistó el corazón de las damas españolas y de la familia real, que apreciaban la capacidad de sus vestidos para proporcionar una silueta cautivadora a todo tipo de complexión. Con la Guerra Civil Española, Balenciaga emigra y reabre en París, donde se hace famoso internacionalmente, tanto que Christian Dior lo define como maestro y modelo de inspiración de toda una generación de diseñadores. Actualmente Balenciaga no es solo vestidos elegantes: la marca también está diseñada para quien prefiere un estilo más urbano con sudaderas y camisetas.